ANHELO DE JUVENTUD
No se cómo ni cuándo
pasó pero me miré en el espejo y vi a alguien que no era yo.
Me encontré con un
rostro ojeroso, con manchas y pecas, piel sin brillo mostrando las trasnochadas
y la falta de comida en la nevera y visitas a la almohada.
Los dientes manchados de mi habitual café americano, y de las fumadas casuales con un compañero de trabajo.
Me encontré con unos
pantalones más ajustados, un exceso de piel en mi espalda baja ¿cómo se formó y
por qué apenas me doy cuenta?
Me senté en el escritorio y sentí mi panza de fuera.
En las calles me tienen
más respeto, en el trabajo me tratan con miedo, será la marca fruncida que
tengo que el tiempo a remarcado sin mucho esmero.
Y aquí estoy delante
del espejo reconociendo mi yo de nuevo
viejo y con trazos de nuevos lunares nuevas arrugas cicatrices e imperfecciones superficiales.
Creo que me he vuelto a descubrir, otra vez trasmuté sin saberlo.
viejo y con trazos de nuevos lunares nuevas arrugas cicatrices e imperfecciones superficiales.
Creo que me he vuelto a descubrir, otra vez trasmuté sin saberlo.
-Akbal